Reseña Histórica

Reseña Cuerpo de Bomberos de La Serena

La Serena, siglo XIX. Como en todas las ciudades que nacen al alero de la invasión española el crecimiento poblacional parte desde su centro cívico hacia sus alrededores, por tanto vemos como ya en esos años, gran parte de nuestro actual centro serenense, se encontraba ocupado por grandes edificios que daban a la ciudad de La serena un toque característico colonial difícil de imitar.

Ya en esos años, algunas ciudades, contaban con cuerpos de bomberos incipientes, que nacen bajo el alero de las colonias extranjeras quienes motivan la creación de dichas asociaciones con un fin importante, el resguardo de la vida y propiedad ante la ocurrencia de un siniestro; Valparaíso, Santiago, Valdivia entre otros dieron inicio a ésta tradición que lentamente se irradió a las demás ciudades de un Chile recién naciente, y una república aun dando sus primeros pasos, ya no sólo formado por colonias y aristocracia, sino también por mineros, artesanos, agricultores y ciudadanos comunes que ven la necesidad de organizarse para combatir los incendios.

El 25 de octubre de 1874, es una fecha importante, dado que aquel día se lleva a cabo en los salones de la intendencia y gobernación de Coquimbo, la primera reunión conformada por los vecinos y autoridades de la zona, la anterior con el objeto de crear un cuerpo de Bomberos que actuase en la comuna de La Serena y alrededores, preparándose así para enfrentar los siniestros que en aquella época eran a razón de dos o tres por año. Importante es destacar que el incendio que motivo la creación del cuerpo de Bomberos, se registró en la actual calle Cordovez llegando a lo que hoy en día conocemos como calle Los Carrera, donde hoy se encuentra la Multitienda”Hites”.

En aquella ocasión se conforman administrativamente 4 Compañías, a quien se le designa inicialmente un Director para poder organizar la conformación de cada una de ellas. La Primera Compañía “Bomba Coquimbo”, la Segunda Compañía “Bomba Francisco de Aguirre” (actualmente “Bomba La Serena”), la Tercera Compañía de Hachas y Escalas del Libertador O’higgins y la Cuarta Compañía de Salvadores y Guardias de Propiedad (al no existir en ese entonces la institución de Carabineros de Chile).

Sin embargo tal tarea recién sería fructífera luego de sólo 2 años de trabajo, momento en el cual el cuerpo de bomberos logra su concreción, es decir en 1876, fecha en que ven la luz sus cuatro primeras Compañías en las siguientes fechas:

09-07-1876  –  Segunda Compañía

23-07-1876  –  Cuarta Compañía

06-08-1876  –  Tercera Compañía

13-08-1876  –  Primera Compañía

Los años pasaban y con el tiempo el objeto del cuerpo de Bomberos se llevó a cabo sin mayores dificultades, sin embargo nadie estaba preparado para lo que se iba a tener que afrontar algunos años después, al insertarse este cuerpo de Bomberos dentro de la realidad cívica y el acontecer nacional.

Corría el año 1879, y Chile declara la guerra al Perú y Bolivia, creando un conflicto que con los años sería denominado “la guerra del pacífico”. Nuestro cuerpo de Bomberos no estuvo ajeno a lo anterior y combatió en el norte del país. El cuerpo de Bomberos de la serena conforma la conocida Batería de Artillería cívica, la cual combatió ferozmente en la batalla de Chorrillos y Miraflores, sufriendo varias bajas, entre ellas la del capitán de ejército Marcelino Irribaren, quien era voluntario de la Primera Compañía del cuerpo de Bomberos de La Serena y fallece a raíz de un disparo en su abdomen, es valientemente resguardado por el teniente de ejército Francisco Machuca, quien también pertenecía a la primera compañía.

Ambos son recordados como valientes héroes de ésta gesta y así mismo ésta modesta unidades parte de la tradición perdida de nuestra institución, convirtiéndose casi en un mito oculto dentro los pasillos de nuestro cuartel.

Durante el Año 1891, Chile se ve sumido en un conflicto civil que nos lleva a resguardar a la ciudadanía, actuando como policías y celadores de la comunidad toda vez que las tropas del ejército habían abandonado dicha misión. Nuestro deber de tomar las armas nuevamente se hace necesario pero con el sólo objeto de garantizar el orden dentro de nuestra comuna.

A Finales del siglo XIX y comienzos del XX, Chile y especialmente la provincia de Coquimbo, se ve afectado por una grave peste colérica, hecho que motiva al cuerpo de Bomberos a realizar las labores de control de salud y la población, resguardando los pozos de agua y ayudando a la penosa labor de entierro de los muertos afectados por ésta peste. Éste hecho implica que es una de las primeras labores que acercaron a los bomberos a temas de salud y trabajo con pacientes vivos y victimas fallecidas.

Por otro lado durante Gran parte de la primera mitad del siglo XX el cuerpo de Bomberos afianzó su organización adquiriendo diversos elementos y vehículos como importantes Máquinas a Vapor, Gallos automóviles y vehículos de transporte. Así por ejemplo, a comienzos del 1900, la Primera compañía contaba con dos vehículos, uno de ellos una moderna Maquina a vapor Marca Merryweather, y un gallo de transporte adquirido a la primera compañía del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso. La Segunda contaba con un Bombín y una Bomba a palanca de madera marca Merryweather, la Tercera contaba con un carro portaescalas de madera y la cuarta con un carro de madera equipado con implementos de salvamento.

La comandancia contaba con un carro de transporte de equipos varios, y un número determinado de gallos porta mangueras para desplegar en caso de siniestro.

Los procedimientos no eran muy distintos a los actuales, claro salvando las proporciones tecnológicas que el devenir de los tiempos nos ha entregado. Así al sonar las campanas, y al escucharse el toque de fuego, los bomberos corrían inmediatamente al cuartel, a ocupar su puesto, sólo debiendo salir la máquina si se encontrase un teniente, un sargento, o dos Voluntarios honorarios, quienes junto a los voluntarios y auxiliares transportaban los pesados carros, y comenzaban el ataque a las llamas.

Las Compañías de Bomba desplegaban sus mangueras, y hacían funcionar las bombas a vapor y palanca, atacando con gruesos y largos pitones de bronces los focos de incendios. En esta labor eran apoyados por soldados, quienes acudían a los incendios para hacer funcionar las bombas a palanca y así los bomberos poder ocuparse de apagar el fuego. Esta labor era realizada por 12 soldados por cada lado de la bomba, y relevados en intervalos de 10 minutos.

La compañía de escala y ganchos levantaba las escalas abriendo paso a los pitoneros, actuando a su vez con hachas y ganchos para derribar estructuras las cuales en su mayoría eran hechas de adobe sentado y con estructuras de madera.

La compañía de salvadores se encargaba de recuperar bienes, y protegerlos del bandidaje, asì como también realizaba la importante misión del rescate de víctimas dentro de un siniestro.

El comandante distribuía los incendios al mando de capitanes por compañías, tenientes por secciones, sargentos por escuadras y voluntarios por líneas de agua, quienes lideraban las escuadras de Voluntarios y auxiliares que trabajaban en las zonas de incendio. Para lo anterior los oficiales de mando contaban con pitos o cornetas que daban las ordenas de ataque, replegada, evacuación, desteche, contrafuego o llamada de oficiales.

Los incendios se combatían con más garra y corazón que medios materiales los cuales como es de costumbre en la realidad del Bombero, siempre tienden a ser escasos.

Nuestro primer cuartel, se ubicaba en donde actualmente se encuentra la intendencia regional, es decir frente a la plaza de armas, luego adquiriríamos un moderno edificio encalle Prat esquina Balmaceda el cual fue denominado coloquialmente “La Catedral”, éste cuartel con el tiempo debió ser vendido dada la escasez económica del entonces Cuerpo de Bomberos de La Serena.

Sin embargo la mala organización, problemas internos, y la mala mezcla de política partidista en nuestro cuartel, llevo a la intervención de nuestro cuerpo en 1919, hecho que quedó grabado en la prensa local siendo el problema conocido como el “incendio en bomberos”.

Luego de la intervención y ya tranquilizados los ánimos, y con el sólo objeto de seguir la senda del trabajo y la disciplina, el cuerpo de bomberos comienza un tranquilo pero importante trabajo en pro- de la comunidad, lo anterior dado que las tazas de incendios y accidentes comenzaban a aumentar, esto motivo a la adquisición de modernos equipos y vehículos, como por ejemplo el carro Ford de la segunda compañía, o el carro Mann de la primera compañía, los cuales fueron los primeros vehículos a motor adquiridos por el cuerpo.

Ya en 1936 la necesidad de contar con una nueva compañía, motiva a los voluntarios de la tercera compañía a plantear la idea de crear una quinta Compañía, la cual nace días después de ocurrido el siniestro de la corte de apelaciones y la municipalidad incendio que casi consume una manzana de la ciudad. Al llamado de conformación de ésta compañía, acudió la comunidad Sirio-Libanesa presente en nuestra zona, fundando la Quinta Compañía el 27 de mayo del mismo año.

       El 06 de abril de 1941, nuestro cuartel se viste de luto, al fallecer valientemente en acto de servicio, el voluntario de la tercera compañía, don Pedro Rojas Araya, éste hecho lleva al cuerpo de Bomberos a plantearse la necesidad de mejorar su parque automotriz por carros más modernos y seguros.

       Así, los incendios se hacían cada vez más incontrolables, y el enemigo natural del bombero cobraba sus víctimas y arrasaba grandes porciones de un antiguo casco histórico de la ciudad de La Serena.

       El 29 de septiembre de 1949 nace a la luz una sexta compañía, la cual años antes había funcionado como brigada industrial en la planta de cemento Juan Soldado en el límite norte de la ciudad, dicha unidad solicita el anexo al cuerpo, el cual da el visto bueno a ésta nueva unidad que tendría por cuartel la zona centro sur de la comuna.

       Ya en esa fecha las compañías, habitaban el cuartel número uno, sin embargo la necesidad de dineros motivó la venta del terreno de Balmaceda con Prat, debiendo las compañías trasladarse a calle Pení con Benavente, lugar donde se ubicó nuestro tercer cuartel, el cual aún mantiene el número uno en su parte superior.

       El “plan serena” del Presidente Gabriel Gonzalez Videla vio favorecida a nuestra zona, y los bomberos nos estuvimos ajenos a eso, adquiriéndose modernas bombas, como el Mack de la Quinta, y el Nissan de la Sexta, además del “tanque” de la Segunda y los Ford de la Primera y Cuarta, mención aparte merece el imponente “pantera” de la Tercera Compañía. Todo lo anterior con un sólo objetivo, modernizar el combate de incendios, con vehículos mucho más rápidos y potentes.

       A comienzos de la década del sesenta, el cuerpo se toma el edificio que había quedado a medio hacer, ubicado el calle Balmaceda con Avenida de Aguirre, dicho edificio iba a ser la escuela normal, sin embargo ante la necesidad de contar con un cuartel propio se decide tomar éste cuartel y alahajarlo con el apoyo del voluntario Daniel Medina, integrante de la Sexta Compañía también Superintendente por varios años.

El año 1963 la tragedia nuevamente golpea nuestra puerta, ya que el 29 de junio, rumbo a una Romería en el cementerio general citada por la Comandancia del Cuerpo, el voluntario de la Segunda Compañía don Manuel Maria Miranda Droguett sufre un ataque cardiaco mientras conduce el carro atestado del personal que acudía a la citación. Miranda Droguett pudo reaccionar de igual forma, aparcando el carro y poniendo a salvo a toda la tripulación, falleciendo momentos más tarde. Este hecho, no fue reconocido como acto de servicio y Miranda Droguett como mártir de la institución hasta 53 años después, cuando el 29 de junio del año 2016 se logra recién y luego de muchas discusiones, reconocer a Manuel Maria Miranda Droguett como el Segundo Mártir de nuestra Institución.

       Ya en la década del setenta, se planteaba la idea de contar con una séptima compañía en el sector de las compañías, sin embargo la idea no prosperó y la compañía se suprimió por falta de ímpetu de algunos bomberos.

       Durante la década de los ochenta los carros son modernizados nuevamente, se adquiere la flota de Berliet kb 770 para la Sexta, Quinta y Segunda compañías; La primera recibe años después un carro Renault m170, y la tercera un Renault porta escalas, la cuarta recibe el Ford de la primera. De la misma forma los incendios y rescates habían aumentado en demasía hecho que motivo a los bomberos a capacitarse técnicamente en materias como el rescate y los materiales peligrosos.

       Durante esos años aluviones y temporales azotan la región debiendo ser cubiertos en parte por nuestra institución.

       Ya entrada la década del noventa, bomberos tuvo que hacer frente al germen de los accidentes vehiculares, debiendo preparar a sus bomberos en dichas materias, adquiriendo un carro especialidad , destinado a rescate Vehicular, creando la Unidad Regional e Rescate Vehicular y atendiendo las emergencias en esta materia que ocurriesen en toda la región.

       El 22 de enero del 2010 nace a la luz la Séptima Compañía de Bomberos, unidad joven que viene a materializar una idea que ya llevaba más de 30 años en el cuerpo.

       El 27 de febrero del mismo año, un terremoto de magnitud 8.8 afecta a la zona centro-sur del país. El Cuerpo de Bomberos de La Serena, acudió al rescate de víctimas del terremoto ocurrido en la zona, por medio de una unidad de rescate urbano, unidad que ya había tenido su bautizo de fuego en año 2007 en el terremoto de Tocopilla y que sirvió de base para el actual grupo USAR de rescate urbano dependiente de la oficialidad de la Primera Compañía, que años más tarde (2013) logra su acreditación USAR-INSARAG.

       Lamentablemente el 25 de diciembre de 2012, nuevamente el Cuerpo de Bomberos se viste luto, al fallecer durante acto de servicio, nuestro Comandante en ejercicio Sr. Eduardo Varela Ramos, voluntario de La Sexta Compañía y Director Fundador de la Séptima Compañía. Su legado permanece presente, básicamente por ser en su persona, uno de los cuales dio impulso a la renovación tecnológica de nuestro Cuerpo de Bomberos y la Séptima Compañía lleva el nombre de “Comandante Mártir Eduardo Varela Ramos”. Varela Ramos pasa a ser el Tercer Mártir de la institución.

       Hoy nuestro cuerpo de Bomberos cuenta con modernos carros, próximas infraestructuras y equipos de primera generación. Sin embargo, todo esto no sería útil sin los más de 200 Bomberos, hombres y mujeres de las siete compañías que integran éste cuerpo de Bomberos, los cuales viven un proceso constante de capacitación desinteresada, cuyo único fin es el servicio a la comunidad; Siempre amparados bajo los supremos pilares de Igualdad, Fraternidad, abnegación, sacrificio, altruismo , filantropía y constancia, elementos sin los cuales la llama de ser bombero no trascendería a lo largo de las décadas y por ya 142 años de historia al servicio de todos.

Cuerpo de Bomberos de La Serena en la Actualidad.

Actualmente el Cuerpo de Bomberos de La Serena se compone de 7 Compañías distribuidas a lo largo y ancho de la ciudad prestos a responder a las distintas emergencias que sucedan. Las Compañías que componen nuestro Cuerpo y su especialidad son:

 

1ª Compañía “Bomba Coquimbo”, especialidad Agua y Rescate Urbano (Grupo Usar).

2ª Compañía “Bomba La Serena”, especialidad Agua ,Rescate Vehicular y Minero.

3ª Compañía “Libertador Bernardo O’Higgins”, especialidad Hachas y Escalas.

4ª Compañía “Ignacio Alfonso”, especialidad Salvadores y Guardias de Propiedad (en proceso de especializarse en Incendios Forestales).

5ª Compañía “Mair Cazes Sadi”, especialidad Agua y Rescate Vehicular.

6ª Compañía “Bomba Juan Soldado”, especialidad Agua y Rescate Vehicular.

7ª Compañía “Comandante Martir Eduardo Varela Ramos”, especialidad Agua y Rescate Vehicular (en proceso de especializarse en HAZMAT).

 

Nuestros Oficiales Generales 2017

Este año históricamente es el último año en que se cuenta con 5 Oficiales Generales según el antiguo estatuto que nos regía desde el año 1879, debiendo para elecciones del próximo período elegirse los siguientes cargos: Superintendente, Vicesuperintendente, Intendente, Secretario General, Tesorero General, Comandante, Vicecomandante y Tercer Comandante, siendo un total de 8 Oficiales Generales en ejercicio. Sin embargo según la antigua ordenanza, los Oficiales Generales Actuales son:

 

Cristian Martínez Gonzalez     6ª Compañía                        Superintendente

Pablo Contreras Cortes             4ª Compañía                       Secretario General

Fernando Madrid Diaz               6ª Compañía                      Tesorero General

Rodolfo Heredia Nuñez              7ª Compañía                      Comandante

Ricardo Bruna Berrios               6ª Compañía                     Vice Comandante